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miércoles, 8 de abril de 2015

Hablemos de: MITOS en los Métodos Anticonceptivos ¿Será verdad?

Las creencias erradas sobre los distintos métodos de anticoncepción pueden llevarnos a utilizarlos de manera incorrecta. ¡Que no te cuenten! Aquí en Veintitantos aclaramos 10 de los mitos más comunes que se escuchan sobre diferentes anticonceptivos. Aquí la lista:.


1. Los preservativos se rompen con facilidad. No es cierto. La experta cuenta que “la industria farmacéutica actualmente elabora los preservativos bajo un control de calidad óptimo lo que hace que sea muy difícil que se rompa,, si tiene un uso adecuado”. Eso sí, recuerda que es muy importante conservarlos a una temperatura adecuada, y no usarlos con sustancias lubrificantes que pueden deteriorarlos.

2. Las pastillas antinconceptivas aumentan el vello, y engordan. Con los actuales preparados y las dosificaciones cada vez más bajas, es extraordinariamente raro que aparezcan este tipo de efectos secundarios”, de hecho, suele ser más bien al contrario.

3. Es suficiente usar el preservativo en el momento estricto de la eyaculación. Éste es uno de los sistemas principales de que el preservativo falle, puesto que antes de la eyaculación hay fugas de espermatozoides que pueden provocar un embarazo”. Además, no siempre el hombre puede controlar cuál será el momento preciso de la eyaculación.

4. En la primera vez no podemos quedar embarazadas. No es cierto, ya que va a depender del momento del ciclo menstrual en el que se esté y si se está en días fértiles o no.

5. Si tomamos pastillas anticonceptivas, hace falta hacer descansos cada 3, 6 ó 12 meses. Esto sucedía con los preparados antiguos, con dosis muy altas y hormonas menos seguras. La doctora asegura que “hoy en día sólo se debe hacer descanso, si la mujer así lo desea, si quiere quedar embarazada o, si por causas médicas, estuviera indicado”.

6. Para evitar las enfermedades de transmisión sexual, es suficiente usar el preservativo sólo en la eyaculación. No es cierto, la mayoría de las infecciones no se transmiten a través de la eyaculación, sino por contacto de mucosa a mucosa. Por tanto, es necesario usarlo desde el inicio de la penetración.

7. El D.I.U. (dispositivo intrauterino) provoca esterilidad. En sí mismo, el D.I.U. es un método anticonceptivo reversible. Podría provocar esterilidad si se asociara a una infección pélvica o a una endometritis, en cuyo caso ésta seria la causa, y la incidencia de estas complicaciones está asociada a las prácticas sexuales de la mujer, al número de parejas, y a la aparición de enfermedades de transmisión sexual, más que al uso del D.I.U. en sí mismo.

8. La píldora anticonceptiva puede provocar cáncer. Todos los estudios demuestran lo contrario, destacando la menor tasa de cáncer de ovario, de endometrio o de colon en las mujeres que toman la píldora. De hecho, la relación entre la píldora anticonceptiva y el cáncer de cuello, cada vez pierde más fuerza, sobre todo desde que se conoce su absoluta dependencia de la necesaria infección por el virus del VPH.

9. El “método de contar los días” es seguro para impedir un embarazo. ¡No! Puede ser un sistema de mediana/alta eficacia, si se asocia a otros sistemas de detección del momento de ovulación (como el estudio del moco, o la temperatura basal) porque los ciclos menstruales pueden variar mucho en su duración.

10. Es fácil que el D.I.U. pueda perforar el útero. La doctora defiende que “si la indicación fue bien hecha y la colocación por personal entrenado, es prácticamente imposible la perforación del útero ni durante la colocación, ni durante la vida útil del mismo”. Sin embargo, también advierte de que “debe realizarse siempre un control post-inserción para asegurarse de su localización adecuada”.

Fuente: Publimetro.cl


Hablamos de: MITOS ¿La pastilla Anticonceptiva Engorda?

Durante mucho tiempo ha existido el mito de que los anticonceptivos orales son los responsables del aumento de peso en aquellas mujeres que los consumen, pero un estudio de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon demuestra que no. La pastilla no es lo que nos hace engordar.


La píldora anticonceptiva está compuesta por dos tipos de hormonas: progesterona y estrógeno, estas son hormonas que también producen los ovarios. Lo que hace la pastilla es frenar la acción de los ovarios y detiene el proceso de ovulación.

Hasta no hace muchos años, los anticonceptivos tenían una dosis mayor de estrógeno, razón por la cual se producía en el cuerpo una retención de sodio y agua que resultaba en el aumento de peso.

Afortunadamente, los anticonceptivos actuales contienen drospirenona, una progesterona muy parecida a la que nosotras producimos; eso y una menor cantidad de estrógeno hacen que los efectos adversos sean mínimos y el peso se mantenga estable.

Lo más importante es no automedicarnos, cada píldora está compuesta de manera diferente, por lo que es necesario consultar al ginecólogo para estar seguras de que el anticonceptivo que tomemos sea el más apropiado.