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miércoles, 8 de abril de 2015

Actualidad: UNA APP, El nuevo método anticonceptivo

La tecnología ha hecho lo que ha podido por mejorar los diferentes contraceptivos que hay en el mercado. Por un lado, está la iniciativa de Bill Gates de financiar una nueva generación de preservativos que no comprometan el placer sexual, no solo para que pasemos un mejor rato, sino para acabar con las excusas de los hombres que se niegan a ponérselos (aun sabiendo que es lo único que mantiene a raya las enfermedades y también a los espermatozoides).


Por otro lado, en materia de control de natalidad también se han logrado diferentes avances, es por eso que cada vez hay más opciones. Dentro de esta variedad, está el método del ritmo, que es uno de los más antiguos y utilizados, aunque no es precisamente muy eficaz.

Por si no lo conoces, consiste en identificar tus días fértiles, para no tener relaciones por esas fechas, llevando un control de tu temperatura y de tu moco cervical. Pero como no es tarea fácil comprender las diferentes facetas de tu flujo, puedes echarte una mano con una calculadora de ovulación—las cuales no son exactamente precisas, porque cada ciclo menstrual es único—o con las pruebas que venden en la farmacia.

Otra alternativa, es que que te bajes una aplicación y te olvides de eso. Natural Cycles promete ser 99 % efectiva (más que un condón) cuando el objetivo es (arriesgarse) tener sexo sin protección, sin quedar embarazada.

De acuerdo con el diario The Huffington Post, la app fue desarrollada por dos físicos suecos quienes dieron con una serie de estadísticas y analíticas que sirven para identificar con mucha precisión los días fértiles.

Usarla parece fácil: solo necesitas medir tu temperatura corporal basal, es decir, la que tienes cuando estás en reposo, todas las mañanas, preferiblemente siempre a la misma hora, sin salir de la cama ni moverte mucho ya que es importante que no se altere, para luego registrarla en el teléfono.

La magia detrás de esto es que nos ponemos un poquito más calientes (literalmente) cuando estamos ovulando. Así que recolectar esta data y analizarla es lo que te permitirá saber cuándo ovulaste y cuándo vas a ovular, para determinar tu ventana de fertilidad. Además, tendrás en tu calendario los días que debes evitar la acción y los días que puedes entregarte a la pasión sin temores ni remordimientos.

Lo bueno es que aunque la aplicación se vende como un método natural tiene la inteligencia artificial suficiente para descartar los resultados de los días que tienes fiebre para no confundir los resultados. Aunque si recomiendan que no debes tomarte la temperatura si tomaste alcohol la noche anterior o si dormiste menos de lo que acostumbras.

La mala noticia es que la tranquilidad cuesta aproximadamente 70 dólares al año, habrá que dividir cuánto gastas en pastillas y condones a ver si sale el cálculo. Lo bueno es que puedes probarlo gratis durante un mes y está disponible en la App Store y en Google Play.

Hablemos de: POR UN MUNDO SIN EMBARAZOS NO DESEADOS

Sabemos que los hijos son una dicha, una bendición, un regalo… Pero uno que no puede devolverse, así que mejor tenerlos cuando estemos absolutamente listas y preparadas.  O al menos tengamos el deseo.

Atención que las fiestas suelen aumentar las ganas y entorpecer los métodos, un saludo a los que nacieron en septiembre, por lo mismo, te traemos TODA la información necesaria para frustrar la misión del espermatozoide más rápido, cortesía de “Women’s Health Magazine”:



La píldora

Eficacia de 91 %
Cómo funciona: contienen hormonas sintéticas (como la progestina) que previenen la ovulación. Si un óvulo llegara a escaparse, el engrosamiento del moco cervical impediría que sus nadadores lleguen a la meta.
Advertencia: la píldora altera los niveles de testosterona, lo cual puede perjudicar tu libido.
Ten en cuenta: no te confíes y procura tomarla siempre a la misma hora, todos los días para evitar que entres en pánico.

La esponja

Eficacia de 88 %
Cómo funciona: la introduces en tu vagina antes de la acción, para que libere espermicida y actúe como un gran obstáculo en el camino para sus espermatozoides.
Advertencia: como te imaginarás, es un proceso. Tienes remojarla en agua antes de meterla y debes dejarla dentro de ti por seis horas acabado el encuentro. No deja lugar para la espontaneidad.
Ten en cuenta: no se recomienda para mujeres que ya han dado a luz, porque sus músculos vaginales pueden no ser lo suficientemente fuerte como para mantenerla en su lugar.

DIU

Eficacia de 99 %
Cómo funciona: tu ginecólogo inserta un pequeño dispositivo (de unos 4 cm) en forma de T en tu útero, lo cual te mantendrá libre de bebés de tres a 10 años. Los de plástico bombean hormonas que ayudan a prevenir la implantación del óvulo por el adelgazamiento de las paredes uterinas; el de cobre libera iones que son espermicidas.
Advertencia: puede empeorar los casos existentes de clamidia o gonorrea, por lo cula es importante realizar una prueba de enfermedades de transmisión sexual antes de obtener el visto bueno.
Ten en cuenta: hay quienes creen que el dispositivo intrauterino causa la enfermedad inflamatoria pélvica, pero numerosos estudios avalan su seguridad.

La inyección

Eficacia de 94 %
Cómo funciona: cada tres meses tu ginecólogo te inyecta una dosis de progestina para bloquear la ovulación, la misma que contienen las pastillas pero mayor y directo a tu torrente sanguíneos. Muchas mujeres dejan de tener su período por completo.
Advertencia: este método se ha relacionado con una pérdida de la densidad ósea (que puede conducir a la osteoporosis), por lo que las autoridades farmacéuticas recomiendan no usarla por más de dos años.
Ten en cuenta: te puede tomar hasta un año quedar embarazada luego de dejar las inyecciones. Así que mejor vale planificarse.


Esterilización

Eficacia de 99 %
Cómo funciona: se ligan, se atan, se cortan o se extirpan las trompas de Falopio, según lo que se prefiera; o en su caso se cortan o bloquean los conductos deferentes (tubos que llevan el semen desde los testículos hasta el pene) para imposibilitar que el esperma y el óvulo se vuelvan a encontrar.
Advertencia: sí hay vuelta atrás, pero puede ser MUY costoso y complicado.
Ten en cuenta: la vasectomía es menos compleja ya que normalmente se hace por ambulatorio, mientras que la ligadura puede necesitar cirugía y anestesia. Así que mejor convéncelo a él.

El aro o anillo

Eficacia de 91 %
Cómo funciona: una vez al mes tienes que introducir un anillo flexible de cinco centímetros en tus partes (sí sabes, es igual que un tampón) para que libere las mismas hormonas que la píldora. Sácalo cuando tengas el período y luego cámbialo por una nueva.
Advertencia: se ha asociado con un riesgo mayor de desarrollar coágulos sanguíneos, posiblemente porque se absorbe directamente en el torrente sanguíneo en lugar de pasar a través de tu sistema digestivo primero, como lo haría la pastilla.
Ten en cuenta: hay una pequeña posibilidad de que pueda salirse de su lugar, sobre todo durante las posiciones más vigorosas, pero no afecta su capacidad de protección si se pone de nuevo donde va en menos de seis horas.

El parche

Eficacia de 91 %
Cómo funciona: debes pegártelo en tu trasero/estómago/brazo durante tres semanas (te lo quitas en la semana de la regla) para que libere hormonas anti-ovulación.
Advertencia: algunos pueden causar irritación en la piel y el parche, además puede verse un poco sucio y gastado. También se asocia con un riesgo ligeramente mayor de desarrollar coágulos sanguíneos, pero siguen siendo muy raros.
Ten en cuenta: si el adhesivo comienza a despegarse necesitas pegarlo de nuevo inmediatamente.

Condones (mujer y hombre)

Eficacia de entre 79 y 82 %
Cómo funciona: una funda (caucho sintético para ellas, generalmente de látex para ellos) se coloca encima del pene o dentro de la vagina para impedir el paso de espermatozoides, así como también para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual. Es el único método que protege tanto de embarazos y otros males.
Advertencia: los masculinos se pueden romper y/o quedarse adentro; la versión femenina puede parecer rara al principio, porque una parte queda por fuera.
Ten en cuenta: te va a decir que no se siente igual. No importa, úsalo igual.

El diafragma

Eficacia de 88 %
Cómo funciona: un capuchón de goma se coloca (adivina dónde) con una buena dosis de espermicida para evitar el paso de cualquier célula masculina que nade o se mueva.
Advertencia: tendrás que dar con tu talla y debes ponértelo seis horas antes de la relación sexual. De nuevo, los encuentros no planificados quedan por fuera. Además puede que al principio te cueste un poco sacarlo, lo cual debes hacerlo seis horas pasado el momento de calor. Tienes que comprobar regularmente que no tenga agujeros.
Ten en cuenta: Debes reaplicar espermicida si planeas repetir.

El implante

Eficacia de 99 %
Cómo funciona: te insertarán una barra de plástico, del tamaño de un fósfor (o cerilla) debajo de la piel en el brazo para que libere progestina durante un máximo de tres años.
Advertencia: un 80 % de las mujeres tienen sangrado irregular o manchado su primer año.
Ten en cuenta: hay muy poco tiempo de espera entre la retirada y tu capacidad de quedar embarazada.

La planificación familiar natural

Eficacia de 76 %
Cómo funciona: nada de sexo en lo absoluto cerca de tus días fértiles, para saber cuáles son debes chequear tu temperatura y/o familiarizarte con la consistencia del moco cervical.
Advertencia: es necesario que tengas un ciclo extremadamente regular para que sea eficaz.
Ten en cuenta: la ovulación ocurre a mitad de tu ciclo. El moco cervical se vuelve claro y resbaladizo antes de ovular (¡una señal de que estás fértil!); justo después de la ovulación tu temperatura corporal se eleva alrededor de medio grado a un grado.

Capuchón cervical

Eficacia de 88 %
Cómo funciona: una copa de silicona llena con espermicida cubre el cuello del útero, por lo cual los espermatozoides, con suerte, no lo lograrán.
Advertencia: no funciona cuando tienes el período y hay una posibilidad de que pueda salirse durante el sexo.

Ten en cuenta: la apertura del cuello uterino se estira durante el parto, por lo que la tapa es sólo 71 % eficaz para las mujeres que han dado a luz.


Actualidad: DESARROLLAN UN ANTICONCEPTIVO A CONTROL REMOTO

Cada día hay más inventos en cuanto a anticonceptivos, uno de los que parece revolucionar este mundo es el que el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) está desarrollando. Se trata de un método anticonceptivo que se puede controlar remotamente y que tendría una duración de 16 años.


Este es un microchip de 20×20 mm y 7 mm de espesor, creado a partir de titanio y platino, que se colocaría de forma subcutánea en los glúteos, en la parte superior del brazo o en el abdomen de la mujer mediante una operación ambulatoria.

En el momento en que la mujer desee tener hijos no haría falta retirarlo sino que se detendrían periódicamente las dosis de levonorgestrel, una hormona utilizada para evitar la concepción.

Este dispositivo es otra de las invenciones de Bill Gates, el cual será sometido a diversas pruebas el año que viene y estaría saliendo a la venta en el 2018.

Hablemos de: ESTERILIZACIÓN ¿A que edad?

Algunas mujeres están seguras de no querer tener hijos desde muy jóvenes. No es fácil sin embargo acceder a la esterilización permanente si no eres mayor de 30. Por Catherine Pearson para el Huffington Post.


La primera vez que Bri Seeley le dijo a su doctor que quería esterilizarse tenía 24 años.

De alguna forma, ella siempre supo que no quería tener hijos, pero la idea realmente comenzó a enraizarse en la escuela. Para cuando había terminado la universidad, la idea ya había florecido. Mientras sus amigas y novios se debatían sobre los mejores nombres para bebés e imaginaban sus futuros como padres, ella soñaba con un futuro propio como emprendedora, una escritora, diseñadora de modas y activista feminista empoderada. La maternidad no era para ella, y podía sentirlo desde lo más profundo de sus huesos.

Pero la naturópata a quien Seeley veía para su examen anual le dijo que debido a su edad, no era una buena candidata para esterilización permanente. El año siguiente Seeley preguntó de nuevo, y fue rechazada nuevamente. El año siguiente, lo mismo.

“Todos los años me decía “Nunca encontrarás un doctor que haga eso por ti,” dijo Seeley, quien hoy tiene 31 años y vive en Los Ángeles, y quien ha sido bloguera para el Huffington Post contando su experiencia. A pesar de que su deseo por realizarse el procedimiento solo crecía, como ella cuenta, la rabia que sintió luego de su rechazo inicial gradualmente se convirtió en un tipo de resignación.

“[La naturópata] decía “Puedes ir a una consulta, pero vas a pagar por ella, y te dirán que no,” dijo Seeley. “Eres demasiado joven.”


Dentro del número de las mujeres en edad reproductiva en los Estados Unidos, más del 60% usa en la actualidad algún tipo de método anticonceptivo. Dentro de ese grupo, el 64% recurre a opciones reversibles o que se usan una vez, pero el resto recurre a métodos permanentes: esterilización masculina (i.e. vasectomía), o, más frecuentemente, esterilización femenina, según el Instituto Guttmacher.

Las mujeres que buscan la esterilización tienden a juntarse en ciertos grupos demográficos. Es más probable que aquellas que tienen más de 35, que han estado casadas o han tenido al menos dos hijos se sometan al procedimiento, el cual se hace o cortando o cosiendo las trompas de Falopio de la mujer, o con pequeños insertos que prevengan la unión del espermio con el huevo.

Para las mujeres jóvenes a quienes no aplican las características recién mencionadas –mujeres que están en su punto más alto en fertilidad, y que sin embargo no quieren bebés propios– encontrar un doctor que lleve a cabo la esterilización puede ser un desafío, casi imposible, tal como lo explica J. Bryan Lowder en un artículo del 2012 para Slate.


Otras anécdotas de frustración abundan en internet. “Hasta ahora le he preguntado a 3 doctores sobre la ligación tubaria y todos me han dicho lisa y llanamente que no, incluso después de discutir mis motivos con ellos,” escribió una usuaria de los foros de The Childfree Life en una cadena sobre la ligación tubaria para mujeres menores de 30 años.

Pero ¿cuánta responsabilidad tienen los prestadores de servicios de salud cuando se trata de guiar a mujeres jóvenes en decisiones de anticoncepción con efectos duraderos no siendo –en muchos casos– médicos ninguno de ellos?

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) examinaron el tema el año pasado con una declaración actualizada sobre sus políticas de beneficios y riesgos de la esterilización. Esta declaración concluyó que es un medio efectivo y seguro de control de natalidad permanente. “Las mujeres que han terminado de tener hijos son candidatas para esterilización,” dice, sin elaborar en lo que significa eso. ¿Se refiere a mujeres que ya han tenido un hijo, o varios, y que ahora han decidido que ya están listas? ¿Podría esa categoría incluir a mujeres mayores de 18 años quienes han determinado que ya han “terminado” antes de haber empezado?

Una gran área de importancia para el ACOG, y los Obstetra-ginecólogos (OB-GYNs) que este busca aconsejar, es el tema del arrepentimiento. Un estudio comprensivo del 2008 mirando el tema de la esterilización en los Estados Unidos descubrió que el arrepentimiento en pacientes es la complicación más común de la esterilización, y una que afecta de forma desproporcionada a las mujeres: hasta un 26% de pacientes mujeres dicen haberse arrepentido del procedimiento después, de acuerdo a las estadísticas citadas en el estudio, comparado al menos de 5% de hombres que han tenido una vasectomía. Y la edad, concluyeron los investigadores, es el predictor principal de arrepentimiento. Es más probable que las mujeres menores de 30 años quienes fueron esterilizadas se arrepientan en comparación a sus contrapartes mayores.

“Treinta años no es una edad totalmente arbitraria,” dijo la Dra. Debroah Bartz, profesora asistente de obstetricia y ginecología en la Escuela Médica de Harvard e investigadora involucrada en el estudio del 2008. “Hay algo de plausibilidad biológica y social [a ese descubrimiento] lo que tiene sentido hasta algún punto.”

Para Seeley, de 30 años –o cerca de ellos– parecía ser el número mágico. Cuando cumplió 29 años, dejó de tomar la pastilla anticonceptiva, la cual había tomado desde los 18 años, porque había comenzado a experimentar efectos secundarios físicos y emocionales.

El mismo año, luego de otra frustrante visita a su doctora, leyó un artículo sobre mujeres jóvenes sometiéndose a esterilización que la instaba a buscar en línea a un doctor dispuesto a realizar el procedimiento Essure –una forma de anticoncepción permanente en la cual pequeños injertos eran ubicados en las trompas de Falopio para formar una barrera natural. Encontró una gineco-obstetra, agendó una cita y comenzó a prepararse. Seeley llegó a la consulta médica armada con el artículo y su diario que tenía las crónicas de sus muchas razones por querer vivir sin tener hijos.


“[La doctora] me hizo una lista de preguntas estándares como, “Bueno, ya sabes que es permanente, ¿no te parecería mejor una opción temporal?” dijo Seeley. “Yo dije, ‘No quiero una opción temporal. La he tenido por los últimos 11 años, y he pedido una opción permanente durante los últimos seis. Esta es quién soy.Esto es lo que quiero.”

Para cuando la consulta de 15 minutos ya había terminado, Seeley había hecho una cita para someterse al procedimiento. También su doctora le había asegurado que ella parecía ser una mujer que sabía lo que quería y que, de hecho, era una muy buena candidata para la esterilización.

A Seeley le dijeron durante cuatro años que no podía someterse a una esterilización permanente.

Finalmente, la postura oficial del ACOG es que si una mujer está bien informada y busca esterilización, no importa su edad o si ya ha tenido hijos o no. Se debe informar a los pacientes de los factores que han demostrado un incremento en el riesgo del arrepentimiento posterior, pero al final, la decisión es de ellas. (Las mujeres buscando cobertura médica para el procedimiento enfrentan barreras adicionales: deben ser mayores de 21 años y pasar por un periodo de espera de 30 días entre el consentimiento inicial y el procedimiento, basándose en una regla médica controversial que fue establecida en los 1970s.)

Pero hay muchas formas en las que esa conversación puede darse, dependiendo del proveedor del servicio de salud. Y los doctores y enfermeras a menudo ponen sus propias creencias y suposiciones sobre la mesa.

“Personalmente, ya sea alguien de 22 años o de 30, la aconsejo vigorosamente, y ciertamente me tomo más tiempo con alguien que nunca ha tenido un hijo, o que es muy joven,” dijo la Dra. Eve Espey, jefa del departamento de obstetricia y ginecología de la Universidad de Nuevo México.

Espey dice que el tema es “difícil,” notando que solo toca la superficie de los problemas de paternalismo y autonomía.

“En algunas formas, es muy difícil ver a una mujer de 22 años tomar una decisión por la mujer de 35 años que será algún día y no estar preocupada de que ella pueda arrepentirse de esa decisión,” le dijo a HuffPost. “Por otro lado, ¿en qué punto dices ‘Por supuesto que la mujer es autónoma y puede tomar sus propias decisiones sobre su salud reproductiva’?”

Cada vez más, ha habido movimientos dentro del campo de salud reproductiva para guiar a las mujeres de todas las edades y etapas de vida hacia opciones anticonceptivas reversibles pero de largo alcance en el tiempo (también conocidas como LARC). Estas son las formas más efectivas de anticoncepción reversible disponibles, y seguras para casi todas las mujeres en edad reproductiva –incluso aquellas quienes aún no han tenido hijos, pero que quizás quieran hacerlo algún día. Más temprano en este otoño, por ejemplo, la Academia Americana recomendó que los métodos anticonceptivos de largo alcance fueran considerados la primera opción para las adolecentes que habían decidido ser sexualmente activas.

“Nos gustaría ver una mejoría en la provisión de los anticonceptivos reversibles de largo alcance,” dijo Bartz. “Son igual de efectivos [que la esterilización], son igualmente de accesibles para la mayoría de las mujeres. Pero además, podemos eliminar la idea de permanencia y potencial para arrepentimiento.”

Sin embargo, para algunas mujeres jóvenes, quienes no quieren tener hijos, irreversibilidad es exactamente lo que buscan. “El hecho de que sea permanente es lo que llamó mi atención en primer lugar,” dijo Heather Gentry, de 28 años, una mujer casada, sin hijos, de Georgia quien amarró sus trompas el otoño pasado.Nunca quiso ser madre (su esposo tiene hijos de una relación anterior), y siempre ha luchado por explicar su posición a quienes la cuestionan.

“Es casi indefendible –no en el sentido de que sea malo, pero es una pregunta de sí o no,” dijo. “¿Quieres o no tener hijos? Si no quieres, entonces no. Tan simple como eso.”

Gentry acudió a su enfermera, pensando someterse al procedimiento Essure o quizás para que simplemente le insertaran un DIU de cobre. “Necesitaba algo que no tuviera hormonas,” dijo Gentry, quien ha probado cuatro marcas distintas de pastillas anticonceptivas, en distintos momentos de su vida. “Tengo problemas de depresión, y cada vez que añadía hormonas a eso, parecía empeorar el problema.”

Gentry sabía que no quería tener hijos, pero no estaba segura de que método era mejor.

Sin embargo, en el caso de Gentry, era su proveedor de salud quien la alentaba a buscar una opción más duradera. Ella describió su reunión en un post para el blog Offbeat Home: “‘Si yo fuera tú, simplemente ataría mis trompas,’” cita Gentry a su doctora. “Derribada, pregunté por qué. ‘Bueno, te anestesiarán, y luego despertarás y se habrá acabado. Hay un dolor mínimo asociado a la recuperación por ser un procedimiento laparoscópico.’”

Psicológicamente, el haberse esterilizado ha afectado a Gentry en formas que ella no previó. Desde que lo hizo, se siente mucho más tolerante hacia los niños de lo que alguna vez lo fue, y disfruta más de su compañía. Ya no se preocupa de que si acurruca a un bebé, o si pasa tiempo jugando con un niño, esto le dará un aviso a ella misma y a los otros que tiene un deseo privado y un potencial sin explorar para la maternidad.

“Hubo algo sobre tomar esa decisión, y estar clara y ser fiel conmigo misma, significa que si cuando estoy en un supermercado y veo un niño tierno, ahora puedo decir ‘¡Mírenlo!’” dice.

Pero en otras formas, la respuesta emocional de Gentry a su procedimiento ha sido exactamente el que predijo que sería.

“No he tenido arrepentimientos,” dijo. “Es una de las mejores cosas que he hecho en la vida.”

Hablemos de: MITOS en los Métodos Anticonceptivos ¿Será verdad?

Las creencias erradas sobre los distintos métodos de anticoncepción pueden llevarnos a utilizarlos de manera incorrecta. ¡Que no te cuenten! Aquí en Veintitantos aclaramos 10 de los mitos más comunes que se escuchan sobre diferentes anticonceptivos. Aquí la lista:.


1. Los preservativos se rompen con facilidad. No es cierto. La experta cuenta que “la industria farmacéutica actualmente elabora los preservativos bajo un control de calidad óptimo lo que hace que sea muy difícil que se rompa,, si tiene un uso adecuado”. Eso sí, recuerda que es muy importante conservarlos a una temperatura adecuada, y no usarlos con sustancias lubrificantes que pueden deteriorarlos.

2. Las pastillas antinconceptivas aumentan el vello, y engordan. Con los actuales preparados y las dosificaciones cada vez más bajas, es extraordinariamente raro que aparezcan este tipo de efectos secundarios”, de hecho, suele ser más bien al contrario.

3. Es suficiente usar el preservativo en el momento estricto de la eyaculación. Éste es uno de los sistemas principales de que el preservativo falle, puesto que antes de la eyaculación hay fugas de espermatozoides que pueden provocar un embarazo”. Además, no siempre el hombre puede controlar cuál será el momento preciso de la eyaculación.

4. En la primera vez no podemos quedar embarazadas. No es cierto, ya que va a depender del momento del ciclo menstrual en el que se esté y si se está en días fértiles o no.

5. Si tomamos pastillas anticonceptivas, hace falta hacer descansos cada 3, 6 ó 12 meses. Esto sucedía con los preparados antiguos, con dosis muy altas y hormonas menos seguras. La doctora asegura que “hoy en día sólo se debe hacer descanso, si la mujer así lo desea, si quiere quedar embarazada o, si por causas médicas, estuviera indicado”.

6. Para evitar las enfermedades de transmisión sexual, es suficiente usar el preservativo sólo en la eyaculación. No es cierto, la mayoría de las infecciones no se transmiten a través de la eyaculación, sino por contacto de mucosa a mucosa. Por tanto, es necesario usarlo desde el inicio de la penetración.

7. El D.I.U. (dispositivo intrauterino) provoca esterilidad. En sí mismo, el D.I.U. es un método anticonceptivo reversible. Podría provocar esterilidad si se asociara a una infección pélvica o a una endometritis, en cuyo caso ésta seria la causa, y la incidencia de estas complicaciones está asociada a las prácticas sexuales de la mujer, al número de parejas, y a la aparición de enfermedades de transmisión sexual, más que al uso del D.I.U. en sí mismo.

8. La píldora anticonceptiva puede provocar cáncer. Todos los estudios demuestran lo contrario, destacando la menor tasa de cáncer de ovario, de endometrio o de colon en las mujeres que toman la píldora. De hecho, la relación entre la píldora anticonceptiva y el cáncer de cuello, cada vez pierde más fuerza, sobre todo desde que se conoce su absoluta dependencia de la necesaria infección por el virus del VPH.

9. El “método de contar los días” es seguro para impedir un embarazo. ¡No! Puede ser un sistema de mediana/alta eficacia, si se asocia a otros sistemas de detección del momento de ovulación (como el estudio del moco, o la temperatura basal) porque los ciclos menstruales pueden variar mucho en su duración.

10. Es fácil que el D.I.U. pueda perforar el útero. La doctora defiende que “si la indicación fue bien hecha y la colocación por personal entrenado, es prácticamente imposible la perforación del útero ni durante la colocación, ni durante la vida útil del mismo”. Sin embargo, también advierte de que “debe realizarse siempre un control post-inserción para asegurarse de su localización adecuada”.

Fuente: Publimetro.cl


Hablamos de: MITOS ¿La pastilla Anticonceptiva Engorda?

Durante mucho tiempo ha existido el mito de que los anticonceptivos orales son los responsables del aumento de peso en aquellas mujeres que los consumen, pero un estudio de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon demuestra que no. La pastilla no es lo que nos hace engordar.


La píldora anticonceptiva está compuesta por dos tipos de hormonas: progesterona y estrógeno, estas son hormonas que también producen los ovarios. Lo que hace la pastilla es frenar la acción de los ovarios y detiene el proceso de ovulación.

Hasta no hace muchos años, los anticonceptivos tenían una dosis mayor de estrógeno, razón por la cual se producía en el cuerpo una retención de sodio y agua que resultaba en el aumento de peso.

Afortunadamente, los anticonceptivos actuales contienen drospirenona, una progesterona muy parecida a la que nosotras producimos; eso y una menor cantidad de estrógeno hacen que los efectos adversos sean mínimos y el peso se mantenga estable.

Lo más importante es no automedicarnos, cada píldora está compuesta de manera diferente, por lo que es necesario consultar al ginecólogo para estar seguras de que el anticonceptivo que tomemos sea el más apropiado.

Hablemos de: Métodos Anticonceptivos en la lactancia

Cuando nace tu bebé lo último que quieres es contaminar su leche ingiriendo medicinas u otras sustancias que le puedas pasar, pero si antes de salir embarazada, el método anticonceptivo que utilizabas ahora interfiere con la lactancia. En Veintitantos te dejamos 5 opciones para cuidarte.


Preservativos: Esta siempre será una buena opción para las mujeres que no quieren ingerir hormonas. Si no eres alérgica al látex es sin duda una de las soluciones más sencillas, especialmente si quieres tener más bebés pronto.


DIU: Esta opción es buena si solías cuidarte con pastillas y no estás acostumbrada a (o no puedes) usar condones. Los dispositivos intrauterinos pueden durar años sin que te tengas que volver a preocuparte. Algunos DIUs sí liberan una cantidad pequeña de hormonas, pero no debe interferir con tu producción de leche. ¡Pregúntale a tu ginecólogo!


Pastillas de dosis baja: Hay pastillas anticonceptivas especiales para mamás que amamantan. Tienen sólo las hormonas necesarias en la menor cantidad posible. No son tan efectivas como las que tomas regularmente, pero te pueden ayudar a disminuir las posibilidades de embarazo por algunos meses.


Inyecciones: Algunos anticonceptivos que se inyectan de forma mensual también son seguros para las mamás que dan pecho. Háblalo con tu doctor.


Implante: Existen pequeños dispositivos que se implantan en tu brazo y duran años soltando cantidades moderadas de hormonas. Al igual que con el DIU, conversa con tu pareja acerca de cuántos hijos quieren tener y qué tan seguido planean tenerlos. Esta puede ser una opción muy cómoda.


Toma en cuenta que después de dar a luz puedes volver a salir embarazada. ¡Algunas mujeres se sienten listas para tener sexo incluso dos semanas después de haber tenido a su bebé! Espera hasta que te revise tu ginecólogo para que estés segura de que tu cuerpo está listo, y recuerda que puedes conversar con él de estos métodos.



Fuente: ActitudFem

Hablemos de: MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS ¿Cuál? ¿Cómo? ¿En dónde?

Es sorprendente la infinidad de dudas que se presentan a la hora de elegir un método anticonceptivo. Existe una gran variedad de productos en el mercado, enfocados en las necesidades y circunstancia de cada persona y en pareja. Los hay desde los denominados “de barrera” que impiden el líquido seminal entre en contacto con el óvulo, hasta los que alteran el ciclo menstrual impidiendo la liberación del óvulo y por lo tanto la fecundación. Con una efectividad cercana al 99% si el uso es el adecuado, son estos dos los más utilizados por mujeres y hombres de diferentes edades.






En Veintitantos te dejamos un listado de los más comunes, de fácil acceso y sobre todo efectivos. Chécalos y recuerda siempre elegir el más útil y el que se ajuste al tipo de relación sexual que mantienes con tu pareja.


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